
El Estanque de Thau, capital europea de la cría de ostras, es un auténtico paraíso para cualquiera que quiera degustarlas y apreciarlas. Acércate a conocer a los ostricultores: ellos sabrán contarte todo sobre su pasión y su oficio. ¡Acompañadas de una copa de vino, las ostras del Mediterráneo serán el broche de oro de tus vacaciones!